domingo 25 de enero de 2009

Diálogos absurdos: 9

“- Ey Pedrito, ey. ¿Me sigues Pedrito?
- ¿Por qué habría de seguirle Doc? En este antro no hay ni abuelas, el movimiento brilla… en otra parte.
- Eres un nefasto Pedrito. Vamos, muévete, baila Pedrito baila, esta noche esa nena llamada Scortum será mía. Sí señor.
- Doc, esa “nena” ni siquiera le mira, no le hace caso, no le habla, cree que es otro gilipollas más que se ha asomado a su blog tan premiado. ¿No ve que ni le ha contestado a su crítica?
- Pedrito, Pedrito, eso es porque no lees bien a los blogueros, y yo me los empollo con lupa. Verás Pedrito, entre RAE y relato plomo que rebota en la capa de Superman impidiéndole ver algo interesante, he descubierto su kriptonita: Le molan los calvos, ya sabes, los Yul Briner, los Telly Savalas, dios, seguro que se pone con el Capitán Pickard, así que, ¡me he rapado la cabeza! ¿Seré su tipo ahora? Síiiii Pedrito, aumbamulubabalambambúuuuu, ¿o era iabadabadúuuuuu? Bah, a la mierda Pedrito.¡Roma caerá con un fuego que brillará como novas a punto de eclosionar!
- Doc, no es que quiera contrariarle, pero… ¿no se ha dado cuenta de un hecho?
- ¿De que hace más de tres horas que no follo y que tengo el glande lleno de amor?
- No.
- ¿No?
- No.

(Silencio incómodo).

- Doc, verá: es usted un prepotente, eso lo sabe todo el mundo, y un inconsciente, eso salta a la vista. Sin embargo, cuando era un usted más pueblerino, más primitivo, cuando parecía ser sólo un idiota, y no un idiota que ha leído un par de cosas, se le podía perdonar su tono provocador, ya sabe: si es tonto sin más me río su gracia, pero sí sólo parece tonto, los amiguitos de me mata defienden a su amiguito en plan taberna, ya sabe: “Jojojo, pero este quién es, jojojojo, ¿no había otro como él pero con más talento? Jojojojo”. Ya Doc, quieto parado que ya le veo venir: “Ellos vieron el talento en las moñigas de las vacas esas que andan por Madrid, y que no sabrían reconocer algo que no fuera otro olor”, diría usted. Pero, ¿no cree, querido Doc, que se pasa tres pueblos con la sensibilidad de esas personas tan humanas?
- No.
- ¿No?
- No. Verás Pedrito, ven, ven para acá, alma de pollo, que te voy a contar un cuento: Érase una vez unos tipos y unas tipas que escriben para que la gente lea sus mierdas. Cuando eres un tipo o tipa que pulula por ahí y se hace su club de coleguitas, pues vale, que se lean entre ellos sus truños de blogs y ahí que se pudran o se follen o tengan muchos hijos y varios divorcios, pero cuando te presentas a ese concurso, lo haces para que te voten y para que opinen sobre tu pútrido blog. Así que yo opino sobre sus truños, porque le dan premios a gente que no lo merece.
- ¿Y quién es usted para hablar así? Joder Doc, es usted un chulo, un soberbio, prepotente de los cojones, si es que casi hasta repatea cuando se pone así. Su gusto no es el gusto de los demás, su… su… puta vida no es el centro del universo, y la gente escribe y necesita ser escuchado y leído.
- Yo soy de los que no habrían escupido a la cara de Van Gogh. Sólo eso Pedrito.

(Silencio incómodo. Doc saca una moneda de su bolsillo y se la enseña a Pedro como diciendo: “Es la última que tengo y será una gran canción”. Gira la gramola. Suena la canción).

- Sonríe Pedrito, sonríe y baila aunque sólo muevas aire y carbono. Dile a un pulmón que bese al otro: aire fresco, le dice. Pedrito, esto es sólo un carnaval, un vodevil, y tú y yo sólo formamos parte de una comedia absurda que nadie va a cambiar. No somos nada, amigo mío, por mucho que lo pretendamos, estamos solos en un lugar en el que desesperadamente queremos no estarlo: nuestro tarro son naves espaciales de un solo habitante. Así son los blogs. Por eso me he rapado la cabeza: ¿crees que le gustaré así más?”

martes 20 de enero de 2009

101. Crítica a Madrid me mata


Enlace: Madrid me mata

“Baila nena, baila. ¿No oyes el bramido de la ciudad? Baila nena, mis pies se mueven como los del jodido Fred Astaire. Baila nena, sigue el ritmo: la noche es larga, viernes, y tengo pasta en el bolsillo y quiero arruinarme contigo. Joder nena, estás tan jodidamente buena que los jodidos ángeles del jodido puto cielo se tienen que hacer pajas pensando en ti, tú sabes: buscando su sexo entre arpas y un buen par de litros cervezas que les ayuden, porque la cosa no pinta bien.

Nadie habla así de ti, ¿verdad? Tus antros, tus copas, follando en los descampados o en los parques, en el asiento trasero de los coches, metiéndote la palanca de cambios con la misma furia con que tu lengua entra en mi lengua.

Y baila. Sí nena, baila, porque nadie habla así de la ciudad.

¿Quién querría hablar así de ti pudiendo ser poca cosa y nada votada por los que no tienen un pavo en el bolsillo para comprar la Guía del ocio?

Porque si quisiera saber algo sobre la ciudad, lo que publican los periódicos: los leería. Si quisiera saber donde están las exposiciones o los locales de moda, o donde ponen las putas y jodidas vacas que cinco o seis o siete años antes estaban en Bilbao, me compraría por un pavo esa mierda de Guía del ocio para tipos que pagan pasta por anunciarse, y que al menos me da una información más certera y veraz.

Claro que cuando algo es grande es fácil fardar de ello, como si tuvieras una de esas pollas de veinte centímetros, o un par de tetas de esas que no se caen cuando te quitas el sostén. Claro que con ese par de tetas sólo puedes ser muy joven, ya verás cuando envejezcas: tengo un colega psicólogo que se forrará a tu costa.

Cuando algo es así te sientes especial, como si una nena de veinte años cuyo padre es ministro y su madre pintora que expone en el Thyssen, paseara contigo, y te diera besos, sin lengua, en plena plaza Callao.

Sin embargo esa nena tiene un encefalograma más plano que tu pene cuando se corre medio segundo después de que su mano lo ha frotado: dios, tío, tenías tantas ganas.

Aunque esa nena no es más que otro blog tan del montón, que me sorprende la escasa masa encefálica de votantes que votaron Madrid me mata con la misma decadencia con que alguien habla de un derbi Madrid-Barça, como si no hubiera más ciudades en el mundo, como si no existiera nada en especial que no salga en las revistas y publicaciones de moda.

Y no debe de haberlas si nos encontramos con tanto tópico, tanta información intrascendente, tantas fotografías de la nieve en un Madrid que parece único, y no lo es: lo único es la nieve porque no cae así, no en la ciudad.

No desde el punto de vista de quien no tiene personalidad, de quien copia lo que ve, repite lo que oye, murmura lo que cree saber.

No te hablan de las borracheras, ni de los vómitos en el metro. No te cuentan que una vez en un restaurante te desplumaron: seis pavos por un bocata de calamares en Atocha, por una mierda de bocadillo y una cerveza que en cualquier otro lado del planeta te habrían casi puesto como tapa por dos pavos veinte.

Y naturalmente no hablan de la noche, de los hombres que te meten la lengua como si besar a un desconocido fuera como ver un clásico en los cines Doré, cuando los tarados hacían cola por ver a Kurosawa en versión original. No dicen que las mujeres más impresionantes son las mujeres más vacías. No dicen que si tienes una buena tarjeta, follas con modelos en una discoteca junto a la estación.

No. Para blogs como Madrid me mata la ciudad es una suma de ropas, un desfile de modelos que puedes ver en cualquier revista que devoras rápido en los retretes de cualquier bar mientras esperas que llegue la hora de embarcar. Y en la dársena de un autobús me pregunto donde están el resto de ciudades, quién se presenta a semejantes certámenes, porque si son los mismos que me escriben para que escriba una crítica de sus anodinos blogs, no me sorprende que el ciego sea el rey en el país de los necios.

Aunque eso no le hace rey ni harto de cocaína, por mucho que Sabina, Rosendo, Los Secretos, y quien sea, escribieran canciones sobre Madrid, porque si las escuchas bien: no son canciones sobre Madrid, sino canciones sobre una ciudad de gente que pierde cosas y que no se siente orgullosa de perder toda esa mierda de vida.

Toda una ironía para los que sólo ven el maquillaje en las canciones y en los poemas.

Así que nena, me muevo justo ahora, cuando tus piernas brillan sobre esos tacones. ¿Cuánto te costaron? Estás tan hermosa esta noche que me cortaría las venas por ti en la barra. Serás mi ruina, pero bailaré como el puto y jodido Fred Astaire, y hablaré de ti, mi ciudad, mi amante, mi zorra, las luces que se encienden y el frío que me hiela los huesos mientras espero el bus de vuelta a un lugar que no es un blog sin sustancia, y de cuyo nombre no quiero acordarme”.

sábado 17 de enero de 2009

100. Crítica a Más cuento que Calleja


Enlace: Más cuento que Calleja

“Podríamos decir que existen tres clases de escritores:

Uno: Los que no valen ni para tomar por culo: no leen obras de calidad, apenas se asoman a mierdas que venden en las librerías, y su único vínculo con la literatura es aburrirnos con sus mierdas autobiográficas, comentar a saco en muchos blogs, tener más enlaces que arena en el desierto, y hacerse los ofendidos con tipos como yo.

Sin embargo, los chicos querrían tener mi cerebro, y las chicas querrían tener mi cerebro muy cerca de su vagina.

Dos: Los amantes de la literatura: estos leen de todo, clásicos, rarezas, algunas pestilencias malolientes para recordarles el aroma del buen gusto tras haber engullido su fétido hedor. Suelen escribir bien, son artesanos, pero no les pidas genialidad porque son repeticiones de lo que han visto y leído, y si bien su corrección es agua fresca en el lodazal de la blogosfera, no es auténtico arte.

En este caso los chicos se ríen con mi ironía, le dan codazos a quien tengan al lado y dicen: “Joder, qué cabrón, ¿has visto?”, y se despollan vivos. Y las chicas querrían tener mi cerebro muy cerca de mi lengua para hacer cine mudo en su vagina, haciéndose sonoro en su boca.

Tres: Los que usan la escritura como medio, no como fin: Al contrario que en el caso anterior, este tercer grupo, terriblemente minoritario, se pasa por el forro de los pelos de sus cojones, la literatura en sí. Como ya hicieron muchos artistas multidisciplinares, aunque se les conociera popularmente haciendo una sola cosa, ningún medio es absoluto, y cuando tienes tu cerebro lleno de tanta mierda que necesita ser vomitada, esta debe expandirse a través de muy diversos medios, de ahí que la escritura no sea algo molón y divertido, sino esa condena de la que habla Capote en su prólogo de Música para camaleones.

En este caso los chicos no dicen nada porque se sienten inferiores, aunque te admiran en secreto y ansían ser como tú. Y las chicas se creen que te pasas el día follando con modelos, como poco, así que se pasan el día masturbándose con tu nombre, tu cerebro, y tu lengua nadando como dedos en su vagina, aún más en secreto, que de todos es sabido que las chicas no se masturban nunca.

De este modo llegamos a Más cuento que Calleja, un blog del montón que ha sido elegido como mejor blog de cultura en ese tétrico concurso que convoca 20minutos, y que ya va por su tercera edición.

¿Por qué vota la gente cosas así? Sinceramente, ni puta idea: ¿alguien se ha preguntado alguna vez por qué un cromosoma, al soldarse, da lugar a la especie humana en vez de a un chimpacé, aunque haya quien no lo sepa todavía?

El asunto es que su blog, comparado con la cantidad de roña que hay por ahí, no es malo, e incluso diríamos que se corresponde a la segunda categoría de escritores. Sin embargo, no es mejor que cualquier revista correcta que te puedas encontrar en cualquier quiosco, como el Decora, Todomuebles, Caña y sedal, ya sabéis.

Su autor no escribe mal pero tampoco te descubre el mundo. Sus recomendaciones no despiertan mayor interés, casi como las mías cuando hablo bien de alguien, porque cuando hablo mal, allí que vais raudos y veloces, campeones, y honestamente: yo me preguntaría a qué lado del cromosoma soldado estáis.

Nuestro autor, cuando no está entretenido haciendo entrevistas más aburridas que una novela de Ana Rosa, escrita encima por ella, nos habla de vez en cuando de ciencia ficción, la descerebrada, la que hace de un género que podría ser un referente, una real porquería. Y si no, asomaos, morbosetes, a esta entrada, donde publicita una mezcla entre Crepúsculo y Gattaca, muy original recomendación, una perla, sí, voy a sacar ya mis ahorros para comprarme cien ejemplares.

¿Alguien me presta su palangana?

Claro que también se me ha caído una lagrimita al ver a viejos conocidos como La Oruga o El peregryno por ahí referenciados, y esa infame revista llamada Ícaro incombustible a la que le debo una crítica mordaz y canalla, y más en especial a un no menos infame y patético escritor que sale en su número dos al que le tengo el ojo, mal de, echado, por la mierda que hay ahí editada.

En resumen: blog prescindible, misteriosamente votado, aburridamente correcto en todo, esencia de la cultura (no confundir con ser culto), y donde la sustancia de este concurso debe de ser la máxima aquella de La bola de cristal: Solo no puedes, con amigos, sí”.

martes 13 de enero de 2009

99. Crítica a Scortum


Enlace: Scortum

“Conozco un chiste popular: Un tipo con una copa en la mano se acerca a una mujer a la que quiere conocer. Bebe un par de tragos, enciende un cigarrillo, y cuando se siente seguro, se dice a sí mismo: Di tu nombre, y dirá tu nombre. Se lo repite un par de veces mientras le da un par de caladas seguras a su pitillo, mezclado con alcohol y la música que siente tronar con las guitarras rugiendo una canción de amor que estremece su esperanzada entrepierna.

Junto a ella, el tipo se sube las gafas, y moviendo su rodilla derecha, como ya hiciera en los ochenta cuando escuchaba aquellas mierdas de Rick Astley, le dice: - Hola-.

Ella le mira como si le escupiera en seco, como algunas lavanderías.

-¿Bailas?-, le pregunta.

-No-, responde con navajas que le quitan la pelusa de su adolescencia a tirones de perdigones.

-¿Y eso?-, vuelve a preguntar alucinado, sin rendirse todavía, incrédulo, y evidentemente idiota.

-Eso… es mi amiga y tampoco baila, capullo-.

No sabemos que es de ese tipo, sólo que ha hecho el ridículo y que todo el mundo se ríe: imagino a ese tipo iluminado de improviso por un foco tan blanco que sólo se ve a sí mismo en el escenario: no escucha otra cosa que las sombras que le rodean, decenas, centenas, millares, riéndose.

Y su risa atraviesa el tiempo y hasta dos o tres cuadros de Rembrandt.

Esa risa de esas sombras me recuerda a lo que me reí leyendo las libertinas y mediocres aventuras, ausentes de todo talento literario, de una bloguera aún más engreída que yo.

Blog supuestamente erótico, donde lo único verdaderamente tórrido se oculta en saber si de verdad está tan buena como dice, se preocupa más de la RAE que de ser una contadora de historias.

Más obsesionada por las rarezas, o por pretenderse libertina y rompedora, matizar una ironía que su falta de talento le hace remarcar, para los “torpes” que no la “capten” en su “verdad” tan “rompedora”, Power (Austin, para los que no hayan captado mi ironía, que no verdad, rompedora, que no embriagadora).

Me la imagino de improviso en ese escenario imaginario, diciendo al público anodino que la visita: Pero, si soy una escritora, ¿no sientes pasión por mi literatura, por el desliz con que quiero precisar toda la terminología erótica amparándome en la RAE aunque me pase por el lino de mis bragas la sintaxis que me lleve a escribir algo verdaderamente erótico en vez de una imitación de lo que en teoría lo es?

-No-, diría un hombre, suponiendo que un hombre tenga la inteligencia como para conocer las artes de la sutileza y la ironía.

-¿Y eso?-, diría ella espantada, pero sin rendirse.

- Eso es mediocridad, y si te han votado en 20 minutos es por tus melenas rubias y por la vaga esperanza de conocerte en la cama. Si hubieras escrito, exactamente lo mismo, con el nombre de un hombre, no te habría votado ni Boris Izaguirre.

Así que escucho las risas, todas las risas: este blog es una comedia. En realidad: un chiste popular”.

viernes 2 de enero de 2009

Diálogos absurdos: 8

“- Ha muerto el año.
- Muy agudo Pedrito: estamos a punto de entrar al harem gratuito donde te hacen las mejores mamadas y lo único que se te ocurre decir es que ha muerto el año. Sí señor, muy agudo.
- Lo agudo sería que volviera a escribir críticas. ¿Cuántas críticas ha escrito últimamente? Creo que se está oxidando.
- Toca Pedrito, toca. Dime, Pedrito, dime. ¿Esto es oxidación?
- No joda Doc, que parece usted Agustín González en La corte del faraón.
- ¿En dónde? ¿Eso es un prostíbulo que desconozca?
- Si va a seguir escribiendo diálogos así he de decirle que me aburro. ¿Dónde está usted? ¿Acaso envejece, se hace tan mayor que pierde la agudeza?
- Pedrito, cuando lees tanta mierda lo único que te queda es charlar del tiempo.
- Usted es un bastardo, no puede huir de eso.
- Dame un puro.
- ¿Un puro?
- Sí, un puro, de fumar, no tu nabo. Joder Pedrito, que no soy marica, ¿por quién me tomas, por absurdo?




- Sí, eso es: un buen y jodido puro para fumarlo a la salud del año muerto. ¿Te he dicho que estoy sin blanca Pedrito?
- Doc, me hace robar comida en los grandes almacenes, y salimos corriendo de todos los prostíbulos porque ya no nos fían ni los alcaldes.
- Mierda, no tenías que ser tan explícito. ¿Entramos a este garito? Dicen que ponen buena música y que hay buen sexo, ya sabes, maduritas divorciadas hambrientas de hombres de verdad. El año se ha terminado Pedrito, venga, convirtamos en realidad el sueño de la blogosfera: follemos como si mañana se fuera a terminar el mundo. Pero no seamos cobardes, no dejemos para el último día el polvo que deseamos desde el primero, no calentemos motores aquí, en la oscuridad donde las fantasías se revelan y no son más que eso: fantasías a la luz de un flexo a escondidas del marido ausente. No prediquemos con el ejemplo, seamos auténticos, no nos escondamos en patéticas entradas de blogs mediocres que hablan de amor a personas a las que no verán en la puta vida. Comamos coños, pasemos una noche bebiendo, erectos como caníbales. ¿No somos eso, Pedrito, animales que construyen ciudades para huir de su naturaleza? Vamos, entremos, la noche es tan joven que parece una adolescente: sus manos tan blancas que parecen de luna. A la mierda todo, a la mierda el puto año que ha muerto: ojalá se pudra. Porque nada dura, ni siquiera esta noche: las críticas se olvidan, la gente viene y va. Así que me fumo este puro y entro donde los alcohólicos duermen la mona, los impertinentes dicen groserías y hasta dios folla con fulanas”.