“- Ey Pedrito, ey. ¿Me sigues Pedrito?
- ¿Por qué habría de seguirle Doc? En este antro no hay ni abuelas, el movimiento brilla… en otra parte.
- Eres un nefasto Pedrito. Vamos, muévete, baila Pedrito baila, esta noche esa nena llamada Scortum será mía. Sí señor.
- Doc, esa “nena” ni siquiera le mira, no le hace caso, no le habla, cree que es otro gilipollas más que se ha asomado a su blog tan premiado. ¿No ve que ni le ha contestado a su crítica?
- Pedrito, Pedrito, eso es porque no lees bien a los blogueros, y yo me los empollo con lupa. Verás Pedrito, entre RAE y relato plomo que rebota en la capa de Superman impidiéndole ver algo interesante, he descubierto su kriptonita: Le molan los calvos, ya sabes, los Yul Briner, los Telly Savalas, dios, seguro que se pone con el Capitán Pickard, así que, ¡me he rapado la cabeza! ¿Seré su tipo ahora? Síiiii Pedrito, aumbamulubabalambambúuuuu, ¿o era iabadabadúuuuuu? Bah, a la mierda Pedrito.¡Roma caerá con un fuego que brillará como novas a punto de eclosionar!
- Doc, no es que quiera contrariarle, pero… ¿no se ha dado cuenta de un hecho?
- ¿De que hace más de tres horas que no follo y que tengo el glande lleno de amor?
- No.
- ¿No?
- No.
(Silencio incómodo).
- Doc, verá: es usted un prepotente, eso lo sabe todo el mundo, y un inconsciente, eso salta a la vista. Sin embargo, cuando era un usted más pueblerino, más primitivo, cuando parecía ser sólo un idiota, y no un idiota que ha leído un par de cosas, se le podía perdonar su tono provocador, ya sabe: si es tonto sin más me río su gracia, pero sí sólo parece tonto, los amiguitos de me mata defienden a su amiguito en plan taberna, ya sabe: “Jojojo, pero este quién es, jojojojo, ¿no había otro como él pero con más talento? Jojojojo”. Ya Doc, quieto parado que ya le veo venir: “Ellos vieron el talento en las moñigas de las vacas esas que andan por Madrid, y que no sabrían reconocer algo que no fuera otro olor”, diría usted. Pero, ¿no cree, querido Doc, que se pasa tres pueblos con la sensibilidad de esas personas tan humanas?
- No.
- ¿No?
- No. Verás Pedrito, ven, ven para acá, alma de pollo, que te voy a contar un cuento: Érase una vez unos tipos y unas tipas que escriben para que la gente lea sus mierdas. Cuando eres un tipo o tipa que pulula por ahí y se hace su club de coleguitas, pues vale, que se lean entre ellos sus truños de blogs y ahí que se pudran o se follen o tengan muchos hijos y varios divorcios, pero cuando te presentas a ese concurso, lo haces para que te voten y para que opinen sobre tu pútrido blog. Así que yo opino sobre sus truños, porque le dan premios a gente que no lo merece.
- ¿Y quién es usted para hablar así? Joder Doc, es usted un chulo, un soberbio, prepotente de los cojones, si es que casi hasta repatea cuando se pone así. Su gusto no es el gusto de los demás, su… su… puta vida no es el centro del universo, y la gente escribe y necesita ser escuchado y leído.
- Yo soy de los que no habrían escupido a la cara de Van Gogh. Sólo eso Pedrito.
(Silencio incómodo. Doc saca una moneda de su bolsillo y se la enseña a Pedro como diciendo: “Es la última que tengo y será una gran canción”. Gira la gramola. Suena la canción).
- Sonríe Pedrito, sonríe y baila aunque sólo muevas aire y carbono. Dile a un pulmón que bese al otro: aire fresco, le dice. Pedrito, esto es sólo un carnaval, un vodevil, y tú y yo sólo formamos parte de una comedia absurda que nadie va a cambiar. No somos nada, amigo mío, por mucho que lo pretendamos, estamos solos en un lugar en el que desesperadamente queremos no estarlo: nuestro tarro son naves espaciales de un solo habitante. Así son los blogs. Por eso me he rapado la cabeza: ¿crees que le gustaré así más?”
- ¿Por qué habría de seguirle Doc? En este antro no hay ni abuelas, el movimiento brilla… en otra parte.
- Eres un nefasto Pedrito. Vamos, muévete, baila Pedrito baila, esta noche esa nena llamada Scortum será mía. Sí señor.
- Doc, esa “nena” ni siquiera le mira, no le hace caso, no le habla, cree que es otro gilipollas más que se ha asomado a su blog tan premiado. ¿No ve que ni le ha contestado a su crítica?
- Pedrito, Pedrito, eso es porque no lees bien a los blogueros, y yo me los empollo con lupa. Verás Pedrito, entre RAE y relato plomo que rebota en la capa de Superman impidiéndole ver algo interesante, he descubierto su kriptonita: Le molan los calvos, ya sabes, los Yul Briner, los Telly Savalas, dios, seguro que se pone con el Capitán Pickard, así que, ¡me he rapado la cabeza! ¿Seré su tipo ahora? Síiiii Pedrito, aumbamulubabalambambúuuuu, ¿o era iabadabadúuuuuu? Bah, a la mierda Pedrito.¡Roma caerá con un fuego que brillará como novas a punto de eclosionar!
- Doc, no es que quiera contrariarle, pero… ¿no se ha dado cuenta de un hecho?
- ¿De que hace más de tres horas que no follo y que tengo el glande lleno de amor?
- No.
- ¿No?
- No.
(Silencio incómodo).
- Doc, verá: es usted un prepotente, eso lo sabe todo el mundo, y un inconsciente, eso salta a la vista. Sin embargo, cuando era un usted más pueblerino, más primitivo, cuando parecía ser sólo un idiota, y no un idiota que ha leído un par de cosas, se le podía perdonar su tono provocador, ya sabe: si es tonto sin más me río su gracia, pero sí sólo parece tonto, los amiguitos de me mata defienden a su amiguito en plan taberna, ya sabe: “Jojojo, pero este quién es, jojojojo, ¿no había otro como él pero con más talento? Jojojojo”. Ya Doc, quieto parado que ya le veo venir: “Ellos vieron el talento en las moñigas de las vacas esas que andan por Madrid, y que no sabrían reconocer algo que no fuera otro olor”, diría usted. Pero, ¿no cree, querido Doc, que se pasa tres pueblos con la sensibilidad de esas personas tan humanas?
- No.
- ¿No?
- No. Verás Pedrito, ven, ven para acá, alma de pollo, que te voy a contar un cuento: Érase una vez unos tipos y unas tipas que escriben para que la gente lea sus mierdas. Cuando eres un tipo o tipa que pulula por ahí y se hace su club de coleguitas, pues vale, que se lean entre ellos sus truños de blogs y ahí que se pudran o se follen o tengan muchos hijos y varios divorcios, pero cuando te presentas a ese concurso, lo haces para que te voten y para que opinen sobre tu pútrido blog. Así que yo opino sobre sus truños, porque le dan premios a gente que no lo merece.
- ¿Y quién es usted para hablar así? Joder Doc, es usted un chulo, un soberbio, prepotente de los cojones, si es que casi hasta repatea cuando se pone así. Su gusto no es el gusto de los demás, su… su… puta vida no es el centro del universo, y la gente escribe y necesita ser escuchado y leído.
- Yo soy de los que no habrían escupido a la cara de Van Gogh. Sólo eso Pedrito.
(Silencio incómodo. Doc saca una moneda de su bolsillo y se la enseña a Pedro como diciendo: “Es la última que tengo y será una gran canción”. Gira la gramola. Suena la canción).
- Sonríe Pedrito, sonríe y baila aunque sólo muevas aire y carbono. Dile a un pulmón que bese al otro: aire fresco, le dice. Pedrito, esto es sólo un carnaval, un vodevil, y tú y yo sólo formamos parte de una comedia absurda que nadie va a cambiar. No somos nada, amigo mío, por mucho que lo pretendamos, estamos solos en un lugar en el que desesperadamente queremos no estarlo: nuestro tarro son naves espaciales de un solo habitante. Así son los blogs. Por eso me he rapado la cabeza: ¿crees que le gustaré así más?”







