lunes 30 de marzo de 2009

El despotismo sentimental


Ludvik se siente irremediablemente atraído por el sentido casi lúdico y estético de las bromas que le hace a Marketa: quiere impresionarla con su inteligencia, hacerla reír tanto con el rubor de su ironía, que no pueda sino admirarle, haciendo así irremediable (en su sentido griego trágico: lo inevitable, la fatalidad, lo que no puede ser de otra manera) su amor por él.

Cuando Ludvik se divierte escribiendo una carta en la que provoca a Marketa, el régimen totalitario no sólo le condena, sino que le hace denunciarle porque es “lo correcto”.

Ludvik había escrito: “¡El optimismo es el opio del pueblo! El espíritu sano hiede a idiotez. ¡Viva Trosky!”

En esa novela de Kundera, La broma, planea con su hedor a tragedia griega, a chiste de los dioses, a esa clase de burla que te hace pensar que no eres gran cosa, y que precisamente esa consciencia de ti mismo, esa violación de todo lo leve, es patéticamente graciosa.

El totalitarismo de su vieja Bohemia ha sido sustituido en la modernidad por el despotismo de lo sentimental: la obra del individuo, su gesto, incluso su sentido del humor, queda condenado a lo que es moral, “lo correcto”, porque “no cabe la menor duda de lo que está bien y lo que está mal”.

Supongo que lo correcto es escribir académicamente, permitir la censura de quien considera que el sexo es una grosería, que escribir sobre putas es machista, que la polla es esa clase de palabra guarra donde se bañan los salidos y los que creen que la mujer es sólo un agujero sobre el que desfogarse.

Supongo que para muchos leer que hay autoras mediocres que sólo se ven su menstruación, es un ataque misógino, y que para esos mismos escribir que un autor sólo ve en sí mismo la punta de su glande, una verdad indiscutible.

Cuando me siento a escribir divago entre un gran chiste: el de la incapacidad de cambiar nada frente al deseo fervoroso de impresionar a Marketa.

Naturalmente ella no puede entender lo que significa asomarse a ninguna clase de abismo, se siente atraída por algo prohibido, un eco remoto que le llama desde la nostalgia de lo que nunca pudo ser porque los sentimentales, voraces y crueles, aún más que el peor de los sarcasmos o la más cruda de las ironías, se amparan como los autocompasivos, en el yo del alma, en la irrisoria bondad que reprime su naturaleza.

Por eso huyen despavoridos: no escuchan, sólo apelan a los sentimientos, y estos no quieren saber nada de rotos en las cortinas del salón.

En un lugar donde el sentido del humor ha muerto, donde quien lee busca la sangre o busca el reconocimiento, donde la “idea” única prevalece, la broma se diluye y se pierde.

El arte nunca puede ser arte si antes no libera al monstruo que lleva dentro, y el mío es capaz de una exquisitez tan profunda que derrocaría imperios: los míos, los de nadie más. Porque nacen y mueren, se confabulan, juegan, buscan a Marketa en algún lugar, donde nadie mira, en la privacidad de alcobas donde se permite entrar a quien no busca exhibir su sentimentalismo.

Porque el despotismo sentimental tiende a exhibir todos los sentimientos, los hace públicos, como en la Bohemia comunista de Kundera: sólo lo público es lo verdadero, porque es lo que demostramos, ¡es el pueblo y el pueblo tiene que saberlo!, y todo lo que no sea del pueblo ha de ser despreciado, condenado.

La trampa de la gramática subyacente, el yo enjaulado, la prisión del lenguaje de la que hablaba Burroughs: No sabe cuánta razón ha llegado a tener, o quizá lo supiera demasiado bien, mucho mejor que todos vosotros, con más fuerza que yo.

Voy a beber, y lo cierto es que no hay ninguna razón. No hay nada que celebrar: Marketa se difumina y no atiende a mis cartas de amor, de hecho, hace tiempo que no escucha a nadie.

sábado 28 de marzo de 2009

103. Crítica a Glup 2.0



Enlace: Glup 2.0

“Si Cecil B. DeMille hubiera conocido el mundo de los blogs, sin lugar a dudas se reencarnaría en Pedro (Glup), porque sucede que hay pocos blogs tan apoteósicos, tan grandes, de tanta densa magnitud. Sus post son como gigantescos planos generales que vieran al jodido Moisés decirle a las aguas: - Ey, colegas, u os abrís u os meto mi bastón divino por el culo, saco sus pinchos, y os abro una úlcera tan grande que ni con soplete se puede cerrar-.

En el mosaico de cosas que nos presenta Pedro, la sugerencia de las fotografías y pinturas que va publicando, son de una exquisitez tan alarmante como la cada día cambiante cabecera de su blog.

Y digo alarmante porque no es normal encontrarse con este tipo de gustos. Porque se puede escribir mejor o peor, pero tener gusto, es otra cosa.

De igual modo, suele empezar con citas literarias, las desgrana en sus posteriores escritos, desmenuza un mundo que parece quemarle entre los dedos y que necesita escupir a toda costa como si se pasara la vida sacando el veneno de una o dos serpientes que le han debido morder la yugular y los pulmones, vitales para respirar.

Entre tantos escritos, porque escribe casi todos los días, y de una calidad que ya quisieran para sí todos los mediocres que no dudan en enseñar su currículum ridículo a modo de polla gigantesca, que vista sin lupa no supera los diez centímetros en erección, además de eyacular con la misma precocidad con que le lamen su lastimero prepucio, algunos rozan la genialidad y la admiración de este crítico. Y es que Pedro, cuando escribe como mujer, lo hace mejor que la mayor parte de las mujeres, muchas de ellas, escritorzuelas de tres al cuarto, más preocupadas por ensalzar su menstruación que por hablar de la naturaleza secreta del ser humano.

Entiendo, de todos modos, que he de levantar esta copa por todos los insulsos escritores de blogs y por todos los premiados, amén de las medianías que cuentan sus sosas existencias personales en sus bitácoras aburridas: sin todos vosotros, oh amados seres involucionados, nunca sabría lo que significa el manjar de la delicia, ya sabéis: el valor de aquello que es bello por encima de lo que es sentimental.

Parroquianos, aduladores, morbosos, cobardes la mayoría porque sangráis vuestras lenguas por no decir lo que pensáis, incluso vuestra admiración (y devoción) por mí, el extraño milagro de Pedro es que su blog es muy visitado y muy seguido y muy comentado, un ave rara dentro de lo que pueda significar bueno, porque a veces no es sencillo de leer, y muchas veces es complicado seguir las dictaduras de un tipo de escritura que a veces se antoja casi automática.

Aunque bien pensado, Paul Auster es un buen escritor y vende mucho, lástima que el resto sean Zafones y Etxebarrías.

- Camarera, deja de mirarme como si quisieras comerme la polla, ya sé que soy terriblemente atractivo. No te diré cuánto mide, sólo te diré que me dedicaré tanto a ti, que me llamarás genio por cuánto escribiré sólo viéndote los pezones, y mejor amante del mundo, por todas las veces que te vas a desmayar, presa del éxtasis.

Ponme otra copa, que quiero emborracharme, y escribe en esta servilleta tu teléfono.”

domingo 22 de marzo de 2009

Diálogos absurdos: 11

"- ¡Pedrito! ¿Esto es Egipto?
- Es Egipto, Doc.
- Joder, Pedrito, nunca pensé que llegaríamos hasta aquí. ¿No hemos estado ya?
- Sí Doc, ya hemos estado, ¿no recuerda?
- El alcohol y las drogas amigo mío. Alcohol y drogas: nada mejor para olvidar que formamos parte de este mediocre mundo. Dime: ¿hubo buenas putas?
- Las mejores.
- Sí… me encanta, sí. Y dime: ¿hicimos historia en las camas de quienes renegaban del erotismo?
- Hicimos historia, en realidad, hizo historia. Toleró a los hijos bastardos de la discordia, ya sabe: claudicó ante los hijos de los mediocres con la esperanza de convertirlos en verdaderos seres humanos.
- Coño, Pedrito, lo dices como si fracasara en el intento.
- Fracasó en el intento: nada puede cambiar la mediocridad.
- Seguían creyendo que eran buenos, ¿verdad?
- Seguían necesitando de los demás para creer que la vida tiene sentido.
- No tiene sentido, ¿verdad Pedrito?
- No Doc, no tiene sentido.
- Eso merece una buena copa.
- Sí, eso merece una buena copa.
- Follamos al menos.
- Nos divertimos, sí.
-¿Reventamos el coño de alguna estrecha?
- Eso le excitaba a usted como a nadie. Solía decir: nada como la humedad entre las piernas de una bloguera insatisfecha, aunque estuviera casada.
- Bueno, me encantaba provocar.
- Egipto, Doc.
- Aquí empezó todo, Pedrito: el amor, el desamor, el deseo, los océanos, los insultos, el Nilo, desbocándose como los caballos de Messala, y el chiste. Todo es una broma, Pedrito.
- Lo sé, Doc.
- ¿Y por qué no te ríes?
- Porque sólo soy un hombre, Doc, solamente eso. Los dioses ríen, yo sólo camino por las arenas de un país remoto, buscando tolerar a las nuevas generaciones, tolerarle incluso a usted, hombre de hombres, rey de reyes, David impotente. Lo gracioso es que los gigantes no saben que son molinos, ese es el verdadero chiste.
- Las putas Pedrito, siempre nos quedarán las putas.
- Sí, Doc, ese burlón París".

domingo 15 de marzo de 2009

102. Crítica a Hiperbreves S.A.


Enlace: Hiperbreves S.A.

“Queridos hermanos: he visto la Luz. Una clara y luminiscente epifanía, que no Estefanía la dueña del prostíbulo de carretera, me ha bañado con sus sagrados ungüentos y he cambiado de vida. Ahora, hermanos todos, me debo al Señor.

Sí, en pie: Orémosle.

Alzando las manos, miro al cielo este mediodía claro y cálido y digo: Dios está en nuestros corazones y en la sensibilidad de un bloguero medio. Oh sí, Señor, tú que alumbras con tu sol este camino lleno de de ex criaturas satánicas como yo, has de bendecirnos con tu sabiduría, porque Hiperbreves S.A. fue votado como el Mejor Blog de Ficción en el concurso de 20 minutos, que en realidad, los hombres duran menos a pesar de tu dicha.

Ah, tú y tus senderos misteriosos: le otorgas tus dones a quien no puede ser envidiado. ¿Quién podría envidiar la falta de estilo?

Y digo: - Tu sentido del humor para con nosotros es infinito-.

Y digo: - Redímenos a nosotros, que culpables de descubrir al ser humano, hemos de bailar alrededor de la piel de una cebolla que este bloguero medio es incapaz de pelar aún cuando de todos es sabido que la cebolla, una vez abierta, desde su superficie, hace llorar lágrimas sin sentido-.

Y digo: -Fui maligno y es por ello que no diré, hermanos, que no tiene ni la más remota idea de lo que es el sentido del ritmo, que escribir no es juntar una palabra detrás de otra, y reiterar además la misma idea en sus textos como si el lector fuera un hijo de la incultura, que ser breve no significa necesariamente ser esencial, ni diré tampoco que tiene más tópicos que una comedia de adolescentes norteamericana en una universidad de donde sea.

No lo diré porque Dios, que en paz descanse, me muestra mi verdadero sendero: la bondad, hacer comentarios que favorezcan la nula creatividad de este nuestro blog, sonrojarnos juntos, como chiquillos, cándidos púberes que corretean por los parques haciéndose confidencias sobre mujeres que amamos en secreto.

Ay, hermanos: no diré que está lleno de moralina de programa de Ana Rosa. No diré que hasta Lucía Etxebarría escribe mejor. Bueno, esto mejor no lo digo porque es mentira, y el Todopoderoso castiga nuestras faltas.

Si el objetivo es gustar a las masas que se contentan con cualquier cosa, el Señor ha sido piadoso, pues estas, han impartido justicia aquí en la tierra, porque en el Cielo, el talento es otra cosa.

Démonos besos, hermanos, desnudaos, gozad, gozad, dispersaos en los jardines de la piel, que el deseo ha sido bendecido esta hermosa tarde de marzo en cualquier otra parte lejos de aquí.

Podéis ir en paz, que yo he de apurar el vino de este cáliz antes de despertar del sueño de Puck”.