
Para los que se perdieron el programa de ayer martes en la radio con nombre de whiskey, esta es la crítica que emitimos. En breve, lo mismo hasta subo la sección.
Enlace: Las aventuras en el planeta azul
“Las aventuras en el planeta azul, tiene un leve eco a todo y a nada, a algo así como la suela del zapato del telonero de un mal concierto cuyo grupo ha dejado de cantar.
En esta nuestra blogosfera, la velocidad es un handicap. Los post cortos siempre se leen, los largos, rara vez, y si son malos: nunca, salvo por amistad, o por deseo erótico.
Este blog escribe post larguísimos, llenos de redundancias (repetición constante de una misma idea, como si el lector fuera idiota o como si el autor no confiara del todo en la transmisión de la idea), faltas de ortografía, errores sintácticos: mis favoritos en una crítica. Carece de ritmo narrativo, no mete al lector en sus textos inconcretos, y sobretodo, gira y gira y gira sobre ideas generalmente vagas, fútiles, pensando que lo poético está en el aire y no en la suciedad del suelo del bar que a veces frecuento.
Dada la longevidad del blog, porque su autor lo escribe desde el año 2005, veo más a un entusiasta que a un escritor. Si lees el primer post, y lees el último, no percibes la menor evolución: ambos siguen los mismos recursos narrativos, las mismas reiteraciones, la misma canción en una vieja gramola que ya nadie escucha.
Y no es que sea malo ser entusiasta, eso es un principio, pero si quieres ser escritor hay que buscar el demonio que llevamos dentro y dejar que te viole el hígado. Y tú reconocer que te encanta que te metan los dedos tan dentro de ti.
Este blog carece de carácter. Puede despertar un trasfondo de ternura hacia su autor, no lo discuto, porque sus historias son más blandas que una nube de gominola, pero no hacia sus textos, y un escritor ha de serlo por como narra, por su capacidad de hablarte a ti, y no a sí mismo. Un texto ha de ser bueno por lo que te remueve, no por quien lo escribe.
Ya sé que todos habrán leído biografías de escritores, y sabemos que Poe se emborrachaba, y quizá algo más, y sabemos que Burroughs no escribió “El almuerzo desnudo”, una demente y muy difícil novela sobre drogas, viendo como otros la consumían. La experiencia es la madre de todo. Y toda madre dice que si la lluvia moja y si no abres el paraguas es probable que cojas una pulmonía, el escritor ha de hablar de pulmonías, y no de soles que acarician su rostro, porque el sol, como una mala noche de cama, quema.
Las aventuras en el planeta azul, en su anodina amabilidad, no arriesga nada, es de arena.
Si quisiera aprender a escribir, lo habría hecho hace mucho tiempo. Internet es el universo de los aduladores, de quienes nos mienten por un pedazo de lectura al otro lado de nosotros mismos.
La belleza está en otra parte, y bebo para encontrarla al otro lado de una mujer desnuda que pronuncia las más sucias y deliciosas palabras mágicas."




